Son unas semanas especiales con monumentos teñidos de rosa y conciertos benéficos para recaudar dinero para la investigación del cáncer de mama. Cualquier homenaje es poco para las que están luchando contra él y para las que ya han ganado la batalla.
Desde la barrera es muy fácil alabar sus ganas de luchar, ver lo fuertes que son, pero vivirlo de cerca...es jodido, desde el momento en el que se presenta en tu casa para decirte que tiene un bulto en el pecho y le tienen que hacer pruebas y cuando después el médico confirma lo que en el fondo ya sabía: cáncer de mama. Y empiezan sus tópicos: "Lo hemos pillado a tiempo, no pasa nada", "no te preocupes, este cáncer de cura", sí pero sigue siendo un puto cáncer. Y sabes que aparenta estar bien, que no tiene miedo, pero también sabes que llora cuando nadie la ve y se siente pequeña cuando está a punto de convertirse en la más grande.
Y la operación va bien, pero empiezan las sesiones de quimioterapia, una mierda que te deja como si te hubiera pasado por encima un camión, pero ese camión no pudo con esa sonrisa que nos regalaba a los que íbamos a verla. Y es que no es ningún tópico, los que están contigo te ayudan a pasar el bache.
Pero, ¿Sabéis? Nunca olvidaré su cara el día que volvió al trabajo, como el primer día de colegio, o de universidad; era síntoma de que ya estaba curada y ya podía hacer vida normal. No es ninguna mentira que un cáncer te cambia la vida, os juro que nunca la había visto vivir tanto como ahora, con tanta alegría, tanta fuerza y esos viajes con tantas ganas.
Pero estas guerreras os dirán que a parte de estas renovadas ganas de vivir también quedan secuelas, que han ganado, pero han perdido un pecho en la lucha. Hace poco la vi cambiarse de ropa porque no tenía lavada una camiseta para ponerse debajo ya que la que iba a ponerse tenía un poco de escote, para tapar su defecto dijo. ¿Defecto? No campeona, eso no es un defecto eso es como la medalla que le ponen a un militar cuando acaba de ganar una guerra, y eso que llamas defecto es la prueba de que tú has ganado.
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